Sommaire
En resumen:
Viajar cuando se está intentando concebir es totalmente posible, e incluso a menudo una buena idea: salir de la rutina de los tests de ovulación y del calendario le hace bien a la pareja y al ánimo. Unas cuantas pautas son suficientes para viajar con la mente tranquila: elegir bien el destino, anticipar vacunas e higiene alimentaria, y aceptar que el cuerpo necesita un poco de tiempo para recalibrarse después de un vuelo. El resto es un plus.
Entre un intento y otro de tener un bebé, a veces nos sentimos culpables por querer irnos de viaje, como si todo tuviera que pausarse hasta que la casilla "concepción" estuviera marcada. Buenas noticias: no es así en absoluto. Un viaje durante este período incluso puede ser exactamente lo que ambos necesitan. Simplemente hay algunas pautas que conocer para viajar con tranquilidad.
Un paréntesis para dos, no solo un proyecto que tachar
Cuando se intenta concebir, la vida de pareja tiende a centrarse en el ciclo: fechas que vigilar, conversaciones que siempre giran en torno al mismo tema, a veces una especie de presión que se instala sin que uno la haya elegido realmente. Un viaje, aunque sea corto, permite salir de esta mecánica. No hay calendario que revisar en el teléfono, no hay un "¿lo intentamos esta noche?" cargado de expectativas: solo ustedes dos, en otro lugar, con tiempo. Esto es tan valioso para su pareja como para su ánimo, y no es nada anecdótico: muchas parejas cuentan que sus mejores recuerdos de este período son precisamente esos paréntesis, no los días pasados observando una curva de temperatura.
El cuerpo que también viaja
Un vuelo de larga distancia es una forma de estrés físico para el organismo: sueño desfasado, alteración de los ritmos de luz, fatiga del viaje. El ciclo menstrual es sensible a esto, y no es raro que la ovulación llegue un poco antes o un poco después de un cambio de huso horario [1]. No hay nada que temer: el cuerpo generalmente tarda uno o dos ciclos en recuperarse completamente [1]. Si estás siguiendo tu ovulación (a través de la sintotermia o tests), simplemente continúa tu seguimiento habitual durante el viaje en lugar de confiarte en el calendario del mes anterior, y sobre todo, no dejes que un ciclo un poco alterado arruine tu estancia.
Elegir el destino con tranquilidad
Solo un punto de atención real a tener en cuenta: algunas zonas exponen a riesgos específicos (virus Zika, malaria) que merecen ser anticipados cuando se tiene un proyecto de embarazo, incluso si aún no está en curso. Nada que deba impedirte soñar en grande, simplemente un reflejo a tener antes de reservar: verificar la situación sanitaria de tu destino y, si es necesario, consultarlo con un profesional de la salud para adaptar tu itinerario o tus precauciones [4].
Es bueno saberlo
Si tu destino está fuera de lo común, una consulta de medicina del viajero (o simplemente con tu médico o matrona) unas 6 semanas antes de la partida permite repasar tranquilamente: vacunas, tratamientos compatibles con un proyecto de concepción, precauciones a tomar [2][4]. Cuanto antes, más sencillo.
Vacunas: el punto a anticipar
A menudo, es algo que descubrimos demasiado tarde: algunas vacunas utilizan virus vivos atenuados (sarampión-paperas-rubéola, varicela, fiebre amarilla) y exigen, por precaución, evitar una concepción en el mes siguiente [2]. Si tu destino requiere una, es mejor saberlo con antelación para organizar tranquilamente el calendario vacuna/intento de bebé, sin estrés de última hora. Sin embargo, no hay que preocuparse por la mayoría de las otras vacunas (tétanos, hepatitis, fiebre tifoidea...): las vacunas inactivadas generalmente no presentan este tipo de restricciones [2].
En cuanto a la comida y el agua: las buenas costumbres
En muchos destinos, el verdadero riesgo no es exótico: es la diarrea del viajero, esa famosa diarrea que afecta a una buena parte de las personas que viajan a países donde la higiene del agua y los alimentos difiere de la nuestra [3]. Los reflejos son simples: agua embotellada sellada, alimentos bien cocidos y aún calientes, frutas peladas; se evita la tentadora comida callejera rápida y los cubitos de hielo de origen incierto [3].
Un punto a tener en cuenta, sin dramatizar: la toxoplasmosis y la listeriosis se previenen con la misma higiene alimentaria básica (carne bien cocida, quesos de leche cruda con moderación, manos lavadas antes de cocinar). Como nunca se sabe exactamente cuándo comienza un embarazo, muchos profesionales de la salud aconsejan adoptar estos hábitos desde el período de prueba en lugar de esperar una prueba positiva [4]. Nada restrictivo: son principalmente buenos reflejos de sentido común al viajar, con o sin embarazo. Para profundizar en la alimentación durante el período de preconcepción (viaje o no), compartimos nuestros consejos en 5 alimentos de verano para cuidar tu cuerpo en período de preconcepción.
Adomar el ritmo del viaje
Algunos ajustes sencillos ayudan al cuerpo a sobrellevar mejor el cambio de ritmo, sin restar disfrute al viaje:
- Exponerse a la luz natural nada más llegar para ayudar al reloj interno a recalibrarse más rápidamente.
- Dormir noches completas los primeros días, aunque el programa invite a hacer de todo.
- Mantener uno o dos puntos de referencia fijos (hora de las comidas, pequeño ritual nocturno) en lugar de cambiar todo de golpe.
- Aceptar que un ciclo un poco alterado al regresar no es anormal: es una reacción pasajera del cuerpo, no una señal de alarma [1].
Nuestra lista de verificación antes de partir
| A prever | Por qué |
|---|---|
| Una consulta médica 6 semanas antes | Revisar las vacunas y precauciones adecuadas para tu destino y tu proyecto [2][4] |
| Tests de ovulación y termómetro | Para continuar tu seguimiento habitual, incluso con el cambio de horario |
| Protección antimosquitos | Indispensable en ciertas zonas de riesgo [4] |
| Tus recetas y tratamientos habituales | Para no interrumpir nada en el camino |
| Tu rutina de preconcepción habitual | No hay razón para interrumpir tu Pack Concepción o Pack Baby Boost Dúo |
| Días no demasiado ajetreados | Para dejar espacio para el descanso... y para ustedes dos |
La última palabra
Intentar concebir nunca debería ser una razón para poner todo en pausa, y mucho menos las ganas de viajar. Con algunas precauciones sencillas, tomadas sin dramatizar, este tipo de viaje puede incluso convertirse en un verdadero respiro en un período que a menudo requiere mucha paciencia. Así que reserva ese billete, avisa a tu médico si es necesario y disfruta: el resto seguirá su curso. Y si buscas algo para acompañar a tu cuerpo a diario durante este período, encuentra nuestra colección de suplementos alimenticios para la fertilidad.
Fuentes
Produits associés
Leer más

Ella es parte del menos del 1 %. DIU de cobre perfectamente colocado y, sin embargo: dos barras en la prueba. Luana DiCarlo nos cuenta cómo se recibe una vida a la que no se esperaba llamar.

En resumen: Alexandra Remise, de 40 años, directora artística y fundadora de La Remise Objets, espera su segundo hijo para octubre. Nos cuenta por qué este embarazo es mucho más sereno que el ant...







