Sommaire
En resumen: La ciencia está estableciendo un vínculo cada vez más sólido entre la contaminación y la fertilidad: los disruptores endocrinos, la contaminación atmosférica, los metales pesados y los pesticidas pueden afectar la calidad de los gametos, tanto en hombres como en mujeres. La concentración de espermatozoides ha disminuido más del 50% en 40 años en los países occidentales [4]. Investigaciones recientes también apuntan a dos nuevas amenazas: los microplásticos, ahora encontrados incluso en los testículos y el líquido ovárico, y los PFAS ("contaminantes eternos"), cuya exposición in utero se asocia con una menor calidad del esperma en la edad adulta. Buenas noticias: gestos sencillos (alimentación, reducción del plástico, cosméticos sin disruptores endocrinos) permiten limitar la exposición diaria.
No se les ha pasado por alto: la contaminación ambiental ha alcanzado hoy en día niveles preocupantes. Conocemos sus consecuencias para el planeta y la salud humana. Pero la ciencia se interesa cada vez más por la relación entre contaminación y fertilidad. ¿Nuestro ecosistema impacta directamente nuestra capacidad de concebir? Un vistazo a esta problemática, sus verdades alarmantes y algunos consejos para proteger al máximo su fertilidad.
Recordatorio sobre los gametos: la unidad básica de la reproducción
La relación exacta entre fertilidad y contaminación sigue siendo bastante abstracta. Los científicos están empezando a abordar seriamente el tema, pero aún tienen mucho por descubrir. Sin embargo, esto es lo que ya sabemos.
Impactos de la contaminación del aire en la fertilidad
Según un estudio publicado en Cairn, cada vez más se llega a una constatación desoladora: la contaminación impactaría nuestra capacidad de concebir hijos [1]. ¿La causa? Los contaminantes orgánicos (hidrocarburos, que se encuentran, por ejemplo, en el humo), atmosféricos y metálicos (como el cobre, el plomo).
El problema de estas sustancias químicas es que influyen negativamente en nuestras hormonas y pueden dañar las células reproductivas, tanto en la mujer como en el hombre. El resultado: los gametos masculinos se dañan y la producción de óvulos se ve alterada. Estos contaminantes también pueden causar estrés a estas mismas células y, en consecuencia, provocar daños en el ADN de los espermatozoides y afectar a las generaciones futuras.
Este artículo también podría interesarle: Hombre: ¿cómo saber si es infértil?
Efectos nocivos de la contaminación en los gametos
Por lo tanto, la ciencia ya puede afirmar que, en nuestro sistema de salud reproductiva, las primeras víctimas de la contaminación... son los gametos.
Según Santé publique France, los contaminantes pueden generar varios problemas en la fertilidad humana [2]. En el hombre, esto puede traducirse en:
- una disminución de la movilidad de los espermatozoides;
- una pérdida de calidad;
- enfermedades congénitas.
La fertilidad femenina también se ve afectada, con:
- una mayor prevalencia de endometriosis e insuficiencia ovárica;
- un aumento de abortos espontáneos recurrentes;
- una alteración del ciclo menstrual.
También se puede observar en ambos sexos una disminución en la producción de esperma y óvulos, y/o pubertad precoz, así como un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad crónica en la edad adulta.
Las consecuencias de la contaminación en la fertilidad en todo el mundo
En todos los rincones del planeta, se empieza a notar hasta qué punto las consecuencias de la contaminación en la fertilidad resultan perjudiciales.
China: un caso de estudio alarmante
China, en particular, presenta una situación preocupante. Un estudio reciente publicado en el JAMA (Journal of the American Medical Association) explica que investigadores analizaron los gametos de más de 33,000 hombres chinos [3]. ¿Su conclusión? Los contaminantes atmosféricos disminuyeron la capacidad de los espermatozoides para moverse correctamente. Resultado: la disminución global de la calidad del semen sería causada más por factores ambientales que genéticos.
El resto del mundo: tendencias inquietantes
Aunque China es uno de los países industrializados más contaminantes del planeta, no es el único afectado por esta cuestión. En una investigación sobre la fertilidad masculina, el medio GQ señala un hecho alarmante: los hombres producen la mitad de esperma que sus abuelos. Esta observación se basa en un análisis cruzado de varios estudios que reveló una disminución de más del 50% en la concentración de espermatozoides en menos de 40 años (1973-2011) en hombres occidentales, sin signos de desaceleración en los años más recientes del período estudiado [4].
Una revisión de la literatura sobre la salud masculina estima, además, que el factor masculino es la causa de aproximadamente el 50% de los casos de subfertilidad en parejas, según datos de la OMS [5].
¿Hasta qué edad es fértil un hombre? ¡Se lo contamos todo!
Los culpables: los componentes tóxicos y sus efectos
Entonces, ¿quiénes son los culpables de una caída tan pronunciada de la fertilidad? Pues bien, hay muchos acusados. Aquí hay algunos de ellos.
Disruptores endocrinos: enemigos invisibles
Los disruptores endocrinos son productos químicos que interfieren con nuestras hormonas y debilitan la fertilidad. Podemos nombrar:
- bisfenoles;
- dioxinas;
- paracetamol;
- ftalatos.
El problema es que ocupan mucho espacio en nuestra vida cotidiana: envases de alimentos, productos cosméticos, juguetes... ¿Cómo funcionan? Es simple: imitan (o bloquean) las acciones hormonales naturales, lo que provoca trastornos de la salud reproductiva.
También hay que prestar atención al "efecto cóctel", es decir, la exposición simultánea a varios productos químicos: en estos casos, el impacto negativo se amplifica. Se recomienda optar por productos diseñados sin disruptores endocrinos, especialmente en cosméticos y productos de higiene.
Otros contaminantes y sus posibles impactos
¿Otros culpables de la disminución de la fertilidad? Las partículas finas (presentes en la contaminación atmosférica), los pesticidas (abundantes en la agroalimentación) y los metales pesados. Todas estas moléculas también provocan consecuencias en nuestra salud reproductiva, ya que afectan la calidad de los gametos.
Microplásticos y PFAS: las nuevas amenazas identificadas
Desde hace algunos años, dos nuevas familias de contaminantes están recibiendo una atención creciente por parte de los investigadores en salud reproductiva.
Microplásticos, encontrados incluso en los órganos reproductores
Después del cerebro, la placenta y la sangre, se han detectado microplásticos directamente en los testículos humanos, con una asociación medida entre su presencia y una disminución del número de espermatozoides [6]. Un estudio realizado en varios sitios en China (113 hombres) también estableció un vínculo entre la presencia de microplásticos en el semen y una disfunción espermática [7].
Más recientemente aún, investigadores italianos detectaron por primera vez microplásticos en el líquido folicular ovárico, el líquido que rodea el ovocito en desarrollo, en 14 de las 18 mujeres seguidas en el marco de un proceso de reproducción asistida en Salerno, con una concentración media de 2,191 partículas por mililitro [8].
Los PFAS ("contaminantes eternos"), una exposición que comienza in utero
Los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) son apodados "contaminantes eternos" porque prácticamente no se degradan ni en el medio ambiente ni en el organismo. Se encuentran en envases de alimentos, sartenes antiadherentes, ropa impermeable o algunos cosméticos.
Un estudio danés de referencia, realizado en 864 jóvenes, mostró que la exposición combinada de sus madres a siete PFAS diferentes durante el primer trimestre de embarazo se asoció, en estos hombres ya adultos, con una menor concentración de espermatozoides y una mayor proporción de espermatozoides inmóviles [9]. Este estudio es el primero en examinar la exposición combinada a más de dos PFAS durante este período preciso del desarrollo, que corresponde a la formación de los testículos en el feto.
Medidas sencillas que adoptar
Terminamos este artículo con una nota más optimista. Para protegernos (en la medida de lo posible) de la contaminación y preservar nuestra fertilidad, podemos implementar algunas acciones simples:
- Opte por caminar o andar en bicicleta. Le hará bien a su cuerpo y al planeta.
- Elija cosméticos y productos de limpieza ecológicos para reducir su exposición a los disruptores endocrinos.
- Ventile su casa para disminuir la concentración de contaminantes interiores.
- Filtre el agua del grifo para limitar los metales pesados que puedan estar presentes.
- Reduzca su uso de plástico, a menudo portador de productos químicos; prefiera el vidrio o el acero inoxidable.
- Intente comer orgánico y local si puede: alimentos menos expuestos a pesticidas y una agricultura menos contaminante.
- Adopte un buen estilo de vida y limite su consumo de alcohol. Existe una verdadera conexión entre el hígado y la fertilidad, así que cuídelo.
Sí, se lo concedemos: estos gestos pueden parecer anecdóticos frente a los desafíos ambientales a los que nos enfrentamos. Pero su efecto acumulado realmente puede cambiar las cosas y ayudarle a preservar, al mismo tiempo, su salud reproductiva.
El impacto de la contaminación en nuestra salud global, la infertilidad femenina y masculina, sigue siendo un problema enorme. Pero reconocerlo es también destacar nuestra capacidad colectiva para influir positivamente en el futuro. Así que sigamos informándonos y adoptemos comportamientos sencillos pero responsables. Un círculo virtuoso para su salud y la del planeta.
Preguntas frecuentes sobre contaminación y fertilidad
¿La contaminación realmente afecta la fertilidad?
Sí, varios estudios coinciden: los disruptores endocrinos, la contaminación atmosférica y los metales pesados están asociados con una disminución de la fertilidad, tanto en hombres como en mujeres [2].
¿Cuáles son los principales disruptores endocrinos a evitar?
Los bisfenoles, ftalatos, dioxinas y parabenos se encuentran entre los más estudiados. Se encuentran en envases de alimentos, cosméticos y juguetes.
¿Realmente ha disminuido la calidad del esperma a lo largo de las décadas?
Sí: un análisis que abarca varias décadas midió una disminución de más del 50% en la concentración de espermatozoides en hombres occidentales entre 1973 y 2011 [4].
¿La contaminación puede causar abortos espontáneos recurrentes?
Se han observado altas concentraciones de bisfenol A o ftalatos en la sangre de mujeres que sufren abortos espontáneos recurrentes, endometriosis o insuficiencia ovárica, aunque hasta la fecha no se ha establecido un vínculo causal estricto [2].
¿Cómo reducir la exposición a contaminantes en el día a día?
Priorizar los cosméticos sin disruptores endocrinos, reducir el uso de plástico, ventilar la vivienda, filtrar el agua del grifo y comer orgánico/local son gestos sencillos que, acumulados, permiten limitar la exposición.
¿Los microplásticos y los PFAS realmente afectan la fertilidad?
Son áreas de investigación recientes pero ya bien documentadas: se han encontrado microplásticos en los testículos y el líquido folicular ovárico humanos, y un estudio danés mostró que la exposición prenatal a los PFAS se asociaba con una menor calidad del esperma en la edad adulta [6,8,9].
Este artículo es informativo y no constituye una opinión médica. En caso de duda sobre su fertilidad, consulte a su médico o a un especialista.
Fuentes
Produits associés
Leer más

¿Sabías que Charlie Chaplin tuvo un bebé a los 73 años? Sí, a diferencia de las mujeres, los hombres son fértiles durante mucho tiempo. Muchísimo. Pero ¿son tan fértiles a los 25 como a los 70? Po...

La diabetes gestacional es un poco como el invitado sorpresa que llega justo en medio del embarazo. No necesariamente queríamos verlo, pero una vez que está ahí... no hay elección, hay que lidiar ...






