Sommaire
No se te escapa: la contaminación ambiental alcanza hoy niveles preocupantes. Conocemos las consecuencias para el planeta y la salud humana. Pero la ciencia se interesa cada vez más por la relación entre la contaminación y la fertilidad. ¿Nuestro ecosistema afecta directamente nuestra capacidad de concebir? Un vistazo a este problema, sus alarmantes verdades y nuestros consejos para proteger al máximo tu fertilidad.
Recordatorio sobre los gametos: la unidad básica de la reproducción
La relación exacta entre fertilidad y contaminación sigue siendo bastante abstracta. Los científicos están empezando a investigar seriamente el tema, pero aún tienen mucho por descubrir. Sin embargo, esto es lo que ya sabemos.
Impactos de la contaminación del aire en la fertilidad
Según un estudio publicado en Cairn, cada vez más se llega a una constatación desoladora: la contaminación impactaría nuestra capacidad de concebir hijos. ¿La causa? Los contaminantes orgánicos (hidrocarburos, que se encuentran, por ejemplo, en el humo), atmosféricos y metálicos (como el cobre, el plomo).
El problema de estas sustancias químicas es que influyen negativamente en nuestras hormonas y pueden dañar las células reproductivas. Tanto en mujeres como en hombres. Resultados: los gametos masculinos se dañan y la producción de óvulos se altera. Estos contaminantes también pueden causar estrés a estas mismas células. Y, en consecuencia, provocar daños en el ADN de los espermatozoides y afectar a las generaciones futuras. Nada muy alentador, en resumen.
Este artículo también puede interesarte: ¿Cómo saber si un hombre es infértil?
Efectos nocivos de la contaminación en los gametos
Por lo tanto, la ciencia ya puede afirmarlo: en nuestro sistema de salud reproductiva, las primeras víctimas de la contaminación... son los gametos.
Según un estudio de Santé publique France, los contaminantes pueden generar varios problemas en la fertilidad humana. En el hombre, esto puede traducirse en:
- una disminución de la movilidad de los espermatozoides;
- una pérdida de calidad;
- enfermedades congénitas.
La fertilidad femenina también se ve afectada con:
- un aumento de ovarios poliquísticos;
- un aumento de los abortos espontáneos;
- una alteración del ciclo menstrual.
También se puede observar en ambos sexos una disminución de la producción de esperma y óvulos, y/o una pubertad precoz. Así como un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad crónica en la edad adulta.
Las consecuencias de la contaminación en la fertilidad en todo el mundo
En todos los rincones del planeta, se empieza a notar hasta qué punto las consecuencias de la contaminación en la fertilidad resultan perjudiciales.
China: Un caso de estudio alarmante
China, en particular, presenta una situación preocupante. Un estudio reciente publicado en el JAMA (Journal of the American Medical Association) explica que investigadores analizaron los gametos de más de 33.000 hombres chinos. ¿Su hallazgo? Los contaminantes atmosféricos disminuyeron la capacidad de los espermatozoides para moverse correctamente. Resultados: la disminución global de la calidad del esperma estaría más causada por factores ambientales que genéticos.
El resto del mundo: Tendencias preocupantes
Aunque China es uno de los países industrializados más contaminantes del planeta, no es (evidentemente) el único afectado por la cuestión. En una encuesta realizada sobre la fertilidad masculina, el medio GQ señala un hecho alarmante: los hombres producen la mitad de esperma que sus abuelos. La Organización Mundial de la Salud, por su parte, subraya que el 50% de los casos de infertilidad de la población mundial podrían explicarse por factores únicamente relacionados con el hombre. Y, por lo tanto, entre otras cosas, por esta mala calidad de los gametos.
¿Hasta qué edad es fértil un hombre? ¡Te lo contamos todo!
Los culpables: los componentes tóxicos y sus efectos
Entonces, ¿quiénes son los culpables de una caída tan grande de la fertilidad? Bueno, hay muchos en el banquillo de los acusados. Aquí tienes algunos.
Disruptores endocrinos: Enemigos invisibles
Los disruptores endocrinos son productos químicos que interfieren con nuestras hormonas y debilitan la fertilidad. Podemos nombrar:
- los bisfenoles;
- las dioxinas;
- el paracetamol;
- los ftalatos.
El problema es que ocupan mucho espacio en nuestra vida diaria. Por ejemplo, envases de alimentos, productos cosméticos o juguetes. ¿Cómo funcionan? Es simple: imitan (o bloquean) las acciones hormonales naturales. Y, en consecuencia, provocan trastornos de la salud reproductiva.
También hay que prestar atención al "efecto cóctel", es decir, la exposición simultánea a varios productos químicos. En estos casos, el impacto negativo se amplifica. Solo podemos aconsejarte que elijas productos diseñados sin disruptores endocrinos. Moom, por ejemplo, ofrece cosméticos orgánicos, veganos y certificados sin disruptores endocrinos. Esto reduce los productos químicos que se esconden en tu neceser.
Otros contaminantes y sus posibles impactos
¿Otros culpables de la disminución de la fertilidad? Mencionemos, por ejemplo, las partículas finas (presentes en la contaminación atmosférica). Añade a eso los pesticidas (abundantes en la industria agroalimentaria) y los metales pesados. ¡Vaya, cuánta gente! Y sí, todas estas moléculas también tienen consecuencias en nuestra salud reproductiva, ya que afectan la calidad de los gametos. Y pueden afectar la salud reproductiva.
Medidas (sencillas) a adoptar
Vamos, terminemos este artículo con una nota más optimista. ¡No te preocupes! Para preservarse (en la medida de lo posible) de la contaminación y proteger la fertilidad, se pueden implementar algunas acciones sencillas.
Aquí tienes una lista no exhaustiva, para consumir sin moderación:
- Prioriza caminar. O andar en bicicleta. Harás bien a tu cuerpo y al planeta.
- Elige cosméticos y productos de limpieza ecológicos. Reducirás tu exposición a los disruptores endocrinos.
- Ventila tu casa. Disminuirás la concentración de contaminantes interiores.
- Filtra el agua del grifo. Eliminarás los metales pesados que puedan estar presentes.
- Reduce el uso de plástico, a menudo lleno de productos químicos. Prefiere el vidrio o el acero inoxidable.
- Intenta comer orgánico y local si puedes. Consumirás alimentos menos expuestos a pesticidas. Y apoyarás una agricultura menos contaminante.
- Cuida tu aporte nutricional con suplementos alimenticios para la fertilidad, formulados para acompañar la preconcepción.
- Finalmente, adopta un buen estilo de vida y limita el consumo de alcohol. Existe una verdadera relación entre el hígado y la fertilidad. Así que cuídalo.
Sí, te lo concedemos: estos gestos pueden parecer anecdóticos frente a los desafíos ambientales a los que nos enfrentamos. Pero su efecto acumulado realmente puede cambiar las cosas. Y ayudarte a preservar, al mismo tiempo, tu salud reproductiva.
El impacto de la contaminación en nuestra salud global, la infertilidad femenina y masculina, sigue siendo un problema enorme. Pero reconocerlo también es destacar nuestra capacidad colectiva para influir positivamente en el futuro. Así que sigamos informándonos. Y adoptemos comportamientos sencillos, pero responsables. Un círculo virtuoso para tu salud y la del planeta.
Produits associés
Leer más

¿Sabías que Charlie Chaplin tuvo un bebé a los 73 años? Sí, a diferencia de las mujeres, los hombres son fértiles durante mucho tiempo. Muchísimo. Pero ¿son tan fértiles a los 25 como a los 70? Po...

La diabetes gestacional es un poco como el invitado sorpresa que llega justo en medio del embarazo. No necesariamente queríamos verlo, pero una vez que está ahí... no hay elección, hay que lidi...






